Dios educó a los hombres con la Promesa de una Tierra que debìan hacer suya.
Esperanzas Concretas del hombre:
Tierra y Casa
Tierra y Casa
La Alianza con Dios es el comienzo de una Amistad recìproca.
Tomemos como ej. Abraham, Dios lo considerò un hombre justo porque al decirle "no temas", Abraham pone en las manos de Dios todas sus angustias y esperanzas.
Ahora miremos la relaciòn del pueblo judio con Dios: Cuando el pueblo judío logra salir de Egipto, sabe que es Dios quien lo libera; cuando cruza el mar Rojo, es Dios quien abre las aguas; cuando cae derrotado ante sus enemigos, es porque ha hecho lo malo ante Dios y es Dios quien lo derrota y castiga...
El Antiguo Testamento era, por tanto, la historia del pueblo judío vista desde el ángulo de su relación con Dios.
Analizando retrospectivamente nuestras vidas,mi vida, observamos sin embargo, lo contrario: cuando salía mal en un examen, era porque había tenido mala suerte, o me había puesto nerviosa... pero nunca se me había ocurrido pensar que Dios tuviera algo que ver en eso, cuando me embaracé no tomé en cuenta la voluntad de Dios, cuando voy a tomar una decisión importante en mi vida, no consulto a mi Padre cuál sería el camino a seguir, si fuera su decisión... en fin, meditando al respecto me doy cuenta que Dios no forma parte de la cotidianeidad de mi vida. Le rezaba cada día, pero sin obtener ni esperar respuesta, no le consultaba si hacer o no cualquier cosa, sino que obraba según mi propio saber y entender. Dios estaba en el Cielo, fuera de mi alcance y sólo recurría a Él en los casos de verdadera necesidad, cuando ya había agotado todos mis recursos racionales y mis decisiones equivocadas, traían consecuencias con categoría de tsunamis...
Y PEOR AÙN SIN PONER DE INTERMEDIARIO AL SALVADOR JESUCRISTO
Tambien es verdad que en el camino encontramos personas con una conciencia mas recta y generosa que los que nos denominamos Cristianos, lo que nos da verguenza, porque nos miramos adentro y qué vemos? autosuficiencia: visajes de: orgullo y soberbia...
Es hora de levantarme, y regresar a la casa de mi Padre...
Un
sacerdote en la vejez comprendió y nos explica la injusticia que él veía en el evangelio de la recompensa igual para todos los contratados a diferentes tiempos: el mismo sacerdote durante toda su vida
había ayudado a los hombres, y nunca había podido comprender lo
que él consideraba una injusticia:
que todos tuvieran la misma recompensa habiendo trabajado algunos
apenas una hora.
Llegado a la vejez comprendió la
verdad que encerraba tal parábola, porque los
que fueron llamados a difundir el
mensaje del Amor desde el comienzo de la jornada, amando, fueron felices
desde el principio; y los que
fueron llamados por el Amor a la última hora, durante todo ese tiempo, en
el que no amaron, estuvieron angustiados y sufriendo: “el hombre ha
sido creado para amar y solamente amando es feliz”.
la gruta de belen
y la corona de adviento





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